El niño y el tlacuache. Historias de Ta Jacinto Lexu II

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el domingo 28/Jul/2013]
 
Caminaba Ta Jacinto Lexu por las calles de Comitancillo en tiempos en que no había autobuses. Había partido de Ixtaltepec e iba con rumbo al Ojo de Agua. Un baño refrescante quería tomarse para sanar el cuerpo y aliviar su espíritu.

Mientras iba por la avenida principal vio a una comadre suya desconcertada por la petición que le había hecho su hijo menor. El niño de siete años había encontrado en un rincón de la cocina a un pequeño tlacuache. Gris era el animalito y a decir de su tamaño y de su timidez, parecía de unas pocas semanas. La mamá del chamaco quiso echarlo de la casa como primera reacción, pero él pidió a ruegos quedárselo. Y en eso estaban cuando llegó Ta Jacinto.

Reviviendo videoescándalos. Nuevo ‘bejaranazo’ contra AMLO

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario el martes 25/Abr/2017]

Le han dado inusual exposición mediática. Como si siguieran un manual de desprestigio, los impulsores de esta nueva campaña contra Andrés Manuel López Obrador esperaron que finalizaran las vacaciones de Semana Santa en todo el país, para lanzar lodo a diestra y siniestra.
En prácticamente todos los medios informativos se habla del nuevo video que supuestamente involucraría a AMLO con una sustanciosa donación de dudosa procedencia, cuya intermediaria resultaría ser Eva Cadena Sandoval, diputada local con licencia y, hasta el lunes 24 de abril, candidata de Morena a la presidencia municipal de Las Choapas, Veracruz. 

#LadySaleSale, o el tiro por la culata en tiempos de internet

Gubidxa Guerrero

El miércoles se viralizó en la web un video subido a Twitter por una mujer llamada Gaby Díaz, donde ella misma “denunciaba” la imprudencia del conductor de un camión de carga.

Lo que hubiese sido uno de tantas quejas sociales en contra de los pésimos choferes, terminó generando burlas y descalificaciones hacia la autora del video, grabado con un teléfono celular. Las críticas se emitieron principalmente porque, en lugar de expresar una inconformidad legítima, Gaby Díaz se dedicó a lanzar improperios contra el anónimo señor.

Gloria Sánchez de cara a sus primeros cien días de gobierno

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el jueves 06/Abr/2017]

Están a punto de cumplirse los primeros cien días de gobierno de las autoridades municipales en el Estado de Oaxaca. Durante ese lapso, los ciudadanos hemos podido constatar si las propuestas y demás promesas de campaña fueron mera carnada para atraer votantes o genuinos planteamientos pensados para mejorar las condiciones de las diferentes poblaciones.

Todos contra AMLO

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el miércoles 05/Abr/2017]

Hace doce años, buena parte de las élites mexicanas del poder, tan dispares y con intereses aparentemente encontrados, lograron un consenso: habría que impedir la llegada a la Presidencia de la República del tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, en ese entonces Jefe de Gobierno de la capital del país.

La prueba de que no todos los políticos son iguales —aunque, efectivamente, los partidos cada vez se asemejen más por su desvergüenza— es que a ciertos potentados no les cayó bien el alza de López Obrador en las encuestas. No tenía relación sobresaliente con casi ninguno de los grandes empresarios mexicanos, salvo con Carlos Slim, el más rico de todos. 

El aeropuerto istmeño en el imaginario popular

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el martes 04/Abr/2017]

Mucho se habló de la necesidad de un puerto aéreo para la región istmeña. Se barajó la posibilidad de construir uno en terrenos de Tehuantepec, allá por el rumbo de Santa Cruz Tagolaba. También se consideró la opción de rehabilitar el aeropuerto de Salina Cruz, o de abrir a la aviación civil la Base Aérea Militar número 02. Finalmente, se optó por esta última alternativa.

El pochote

Foto.- Ana López
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el domingo 02/Abr/2017]

Nisa nació una tarde de primavera en un lugar donde una suave brisa sopla casi todo el tiempo, entre cerros que se divisan en el horizonte. Huilotepec se llama el poblado donde esta niña morena vio los primeros rayos del sol, en la planicie costera del Istmo de Tehuantepec.

La niña ‘agua’ era delgada, pero con mucha energía. Por alguna extraña razón la gente pensaba que era muy tímida, lo que no era cierto, ya que Nisa poseía una seguridad inusitada. En realidad, la pequeña era reflexiva. Le gustaba platicar, pero no podía partirse en dos: entre quien parlotea y quien sueña. Por tanto, prefería nadar en la profundidad de la mente. 

En Huilotepec se respira a espuma, puesto que a su espalda se encuentran dos mares: la Laguna Superior y la Mar del Sur, también llamado Océano Pacífico. Por tanto, sus habitantes viven casi al ras del suelo. Es fácil suponer que la neblina es un fenómeno sumamente extraño; por no hablar de las nubes, que sólo se ven acerarse a las montañas de la lejanía

Nisa tenía un anhelo: caminar entre las nubes. Había escuchado que, para ello, requería andar varios días rumbo a Lachiguiri o en dirección a Guevea, porque a los altos cerros del trayecto bajaba, de cuando en cuanto, algún nubarrón distraído. 

De tal palo, tal astilla: magisterio vs CTM

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el viernes 31/Mar/2017]

El refranero popular consigna un dicho que endilga a los hijos los defectos de los padres. Alguien podría pensar que el título de esta columna hace referencia al actual gobernador del Estado de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, vástago del otrora mandatario José Murat Cassab.

Sin embargo, más bien me refiero a los integrantes de la Sección 22, enfrentados este jueves 30 de marzo en el puerto de Salina Cruz, con grupos de la CTM. A final de cuentas, ambos entes son "hijos" del ixtepecano que continúa nadando en los profundos mares de la política nacional.

De políticos y cementerios. El caso de Tehuantepec

La actitud del Ayuntamiento tehuano ha provocado cierres carreteros
Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario el jueves 30/Mar/2017]

Las imágenes circularon a través de Facebook. Una anciana lloraba frente a la sepultura de sus mayores. Na Georgina es una tehuana auténtica del Barrio Guidxibere, uno de los más aguerridos de la antigua Villa de Guadalcázar. Ella vende chocolate, pepitas de calabaza y flores de guiechaachi en el mercadito que se ubica frente a su domicilio. Cuida de su marido y éste la cuida y acompaña. Ambos forman un hogar amoroso en el que no faltan las risas y las anécdotas del Tehuantepec de antaño.

Nuevo conflicto en puerta: Dani Igú

Los megaproyectos mal gestionados pueden provocar graves problemas
Gubidxa Guerrero 


[Texto publicado en Enfoque Diario el miércoles 29/Mar/2017]

Este sábado 25 de marzo acompañé a un grupo de estudiantes y profesores a la montaña de Guiengola, que significa en lengua zapoteca Piedra Grande. La excursión fue organizada por la Escuela Secundaria General “Benito Juárez García” del bello puerto de Salina Cruz.

En las faldas de la fortaleza prehispánica hice ver a los alumnos la importancia estratégica de la planicie costera del Istmo de Tehuantepec. Comenté que distintos grupos humanos han deseado apoderarse de las riquezas naturales de la región, así como aprovecharse de su ubicación geográfica envidiable. Situación que no ha cambiado. Y es que, así como se modifican las necesidades humanas, cambian los recursos aprovechables.

Durante la época colonial, y el primer siglo del México independiente, las salinas costeras fueron fuente de riqueza por la que compitieron —llegando al enfrentamiento bélico— distintos actores políticos y sociales. Hoy, una de las principales ventajas de nuestra región se encuentra en sus fuertes vientos.

Lo que para algunas personas pudo constituir una gran incomodidad, ahora es perfectamente aprovechable gracias a los aerogeneradores eléctricos. 

Los grandes “ventiladores” (como suelen decirle popularmente) que se levantan majestuosos en Juchitán, Ixtaltepec, Santo Domingo Ingenio, El Espinal, Unión Hidalgo y algunas otras poblaciones istmeñas, producen la energía tan necesaria en el mundo moderno.

Pero las cosas nunca pueden ser sencillas. ¿Quiénes pueden producirla?, ¿quiénes comprarla?, ¿quiénes beneficiarse de su uso?, ¿quiénes rentar las tierras donde se instalan los parques eólicos?... son interrogantes que propician lamentables conflictos.

Y es que en nuestras comunidades zapotecas existen varias concepciones del uso de suelo. Mientras que para algunos el derecho colectivo predomina sobre el individual, para otros la propiedad privada debe ser considerada sagrada, así como las ganancias aparejadas. 

Si a eso sumamos las afectaciones que suelen provocar ciertos megaproyectos, el asunto se complica, debido a que algunos sectores sociales se consideran con el legítimo derecho de reclamar compensación por perjuicios de iniciativas en las que apenas resultan beneficiados.
Además de las riquezas naturales, la belicosidad de nuestros paisanos ha sido otra de las características de nuestra peculiar región. Más de uno está dispuesto a alzar la voz cuando considera que se está procediendo indebidamente. Todo lo anterior ha sido caldo de cultivo para que en el Istmo de Tehuantepec se sucedan los conflictos. 
El más reciente se está viviendo en las inmediaciones de Dani Igú, que se traduce del diidxazá como “Cerro del Camote’, mismo que delimita los terrenos comunales de Juchitán y la Villa de San Blas Atempa.
Año con año, por el mes de noviembre se encaminan cientos de juchitecos en procesión religiosa, como parte del ciclo de festividades que culmina en la Vela Igú y en una alegre Regada de Frutas durante el mes de mayo. Se recorren caminos de tierra desde la cabecera hasta el pie del cerro, donde reposan varias cruces de madera, símbolo de la sacralidad del lugar.
Del cerro que es visitado anualmente también se extrae material pétreo para grandes obras de ingeniería. Recientemente se ha sobreexplotado dicho recurso, especialmente por la ampliación de la carretera que conducirá de Juchitán y Tehuantepec al aeropuerto del Istmo, que actualmente funciona como Base Aérea Militar número 02.
Pero también —al menos eso se comenta— la piedra que es explotada en el cerro se utiliza para la construcción de una subestación eléctrica que complementará el parque eólico ubicado en terrenos gestionados por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que fueron donados hace décadas por Ixtaltepec, Comitancillo, San Blas y Juchitán para la habilitación del referido aeropuerto militar.
Ante lo anterior, decenas de campesinos de San Blas Atempa que habitan varios asentamientos cercanos han impedido los trabajos, pues consideran que afecta directamente su propiedad colectiva. Ello ha provocado represalias por políticos locales, movidos por ciertos intereses. 
El lunes, según comunicado de organizaciones populares, fueron detenidos Juan López López, Juan Jarquín López, José Luis López y David Hernández, por órdenes de Augusto Acevedo, presidente municipal de San Blas Atempa. Ello provocó la movilización de los pueblos de Puente Madera y Rancho Llano, que exigieron la excarcelación de los detenidos.
Este es un claro ejemplo de una pésima gestión. Y es posible que el asunto escale a niveles inesperados e indeseados, en caso de que no se atienda correctamente. 

La vergüenza de no hablar zapoteco

Fotografía.- Alejandro Sibaja.


Por Gubidxa Guerrero

Hace poco presencié una escena no poco común en nuestra región istmeña. Un señor con aires de intelectual reprendía severamente a una joven por no saber hablar el idioma zapoteco. De forma un tanto grosera, el sujeto decía más o menos esto: “¡cómo es posible que no hables didxazá!; ¿no sabes, acaso, que la lengua es un pilar de nuestra cultura e identidad?; ¿no sabes que el zapoteco es hermoso y de igual valor que el castellano o el inglés?”. La joven no sabía qué decir, y trataba de ocultar su vergüenza respondiendo tímidamente: “es que mis padres no me enseñaron”.
   
Este ejemplo representa a la perfección la paradoja de la nación zapoteca: una generación adulta, orgullosa del idioma heredado de sus ancestros, que no lo transmite; y una generación joven, orgullosa de la identidad binnizá, pero avergonzada por no saber hablar su lengua.   

Acerca de los blaseños. Historias de Ta Jacinto Lexu V

Abuelos blaseño y nietos.
Foto.- Victoria Guzmán Cabrera
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el domingo 10/Nov/2013]

Famosas eran las fiestas que antaño se celebraban en Tehuantepec. Cada primero de enero, habitantes de innumerables pueblos acudían a la que alguna vez fue sede del reino del mismo nombre. Dicha costumbre ha ido perdiéndose con el paso de los años, así como la de ir a otros lugares, como la fiesta de Chihuitán, Tlacotepec o Ixhuatán.

Ta Jacinto Orozco, que jamás dejaba de cumplir con sus obligaciones comunitarias, iba a todas estas celebraciones. Ninguna se perdía, pues en todos lados tenía compadres y amigos. Y recibía el año nuevo en Guizii, tal como aprendió de sus mayores.  

Después de terminada la fiesta, Ta Chintu Lexu iba de visita con unos tíos suyos al pueblo de San Blas Atempa, que se había independizado hacía algún tiempo de la metrópoli tehuana. De todas las comunidades zapotecas era la que más le gustaba. 

Cuando le preguntaban por qué amaba tanto a San Blas, solía decir: “No hay población que haya resistido más la embestida física y cultural contra nuestra estirpe. Son gente valiente, pero sencilla; personas trabajadoras, pero humiles; mujeres decididas, pero alegres. Los blaseños son la encarnación de la lealtad; además de que han sabido conservar, como ningún otro pueblo, la lengua nuestra y el modo de vida antiguo”.