En el principio del tiempo: orígenes de los zapotecas



Por Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el sábado 16/Feb/2013] 

“Toda obscuridad era cuando nacieron los zapotecas. Brotaron de los viejos árboles, como la ceiba. Del vientre de las fieras nacieron, como el jaguar, el lagarto”. Así describe Macario Matus, gran pensador binnizá, el origen de nuestra estirpe, el comienzo de nuestra historia.   

Una historia del señor Viento

Ilustración: Gregorio Guerrero


Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el domingo 17/Feb/2013]

En tiempos nuestros las cosas parecen no tener chiste. A todo le encontramos una "explicación científica" carente de alma. Sí, de alma, porque hasta las historias deben tener su esencia para ser creídas. ¿Cómo puede una persona hacer caso a un estudioso sí sus dichos no tienen lógica cotidiana? Por mucho que alguien quiera explicar que la Mudubina es una simple flor nocturna, esta versión no superará a la razón de los pueblos, que tiene más sentido: es la contraparte femenina de su pareja Xtagabeñe, pretendiente presto con quien alterna sus sueños.   

¿Quién ganó el debate?



Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario el lunes 18/May/2015]

El jueves 14 de mayo de 2015 se realizó el primer debate entre los aspirantes a la diputación federal por el Distrito Electoral Federal 07, con cabecera en Juchitán de Zaragoza. Su servidor representó al Comité Melendre en la Comisión Redactora, instancia encargada de formular las preguntas que contestaron los candidatos, por lo que tuvimos la oportunidad de seguir el debate desde adentro. Además, estuvimos acreditados para transmitir 'en vivo' el debate vía Internet (a través de TvMelendre) y videograbar la actividad, misma que puede reproducirse desde cualquier computadora a través de nuestro canal en YouTube.

Sobre la necesidad de conocer nuestra historia

Panorámica de Guiengola / Fotografía.- Cristian Tónchez Orozco
Por Gubidxa Guerrero

Todos saben de los egipcios o de los griegos. Alguna información tenemos acerca de China antigua, o del Imperio Romano. También poseemos datos elementales sobre los incas, los mayas o los aztecas. Ni qué decir de la historia de los Estados Unidos, de Europa, o de las guerras mundiales.
   
Cada pueblo, al menos en teoría, investiga, sistematiza y promueve su propia historia. La transmite celosamente a las nuevas generaciones, para que con ese conocimiento se forje un espíritu colectivo de pertenencia y de amor por lo propio. Para que de esta manera, las metas que cada nación se trace sean más factibles a la vista del devenir en el tiempo.