Corrupción en la ENUFI: el caso de Arístides Cruz

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el viernes 6/Dic/2013] 

Ayer hablamos de un nuevo escándalo en la Escuela Normal Urbana Federal del Istmo (ENUFI): una persona, de nombre Arístides Cruz Hernández, ocupó el lugar 169 en el examen de admisión a dicha institución de nivel superior, pero hoy se jacta de ser normalista (cuando solamente fueron admitidos los primeros 65). 

Ahora ya sabemos ―porque él mismo lo confirmó― que el aludido es hijo del profesor de la ENUFI Gabriel Cruz Martínez y que, por tanto, tiene "derecho" de pase automático (escribió: “todos los hijos de trabajadores de la educación tienen ese derecho, no nada más yo […] no me siento mal porque es un derecho que me corresponde”. “Tengo un padre que trabaja para la SEP y eso me permite ingresar automáticamente”). Además de la indignación que provocó en varias personas, apareció la duda genuina de si en estos tiempos existe una regla que brinde la posibilidad de ingresar a una Normal Federal por herencia.

Como muchos de los decires de ciertos agremiados, sus actos no siempre están justificados, ya que según las Normas de Control Escolar publicadas por la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación, dependiente de la SEP, “los lugares disponibles no están sujetos a negociación; en consecuencia, su asignación se realizará en los términos establecidos en las presentes normas”. Pero ¿qué dice la reglamentación acerca del ingreso a la ENUFI y a las demás normales federales? Que sólo podrán inscribirse los “aspirantes que hayan obtenido los mejores resultados en el proceso de selección”. 

No obstante, la normatividad es clara con respecto la única excepción: “Con base en los resultados obtenidos en el proceso de selección, se integrará una lista escalafonaria descendente de aspirantes, iniciando con aquél que haya obtenido el puntaje más alto. En caso de que la inscripción de un aspirante seleccionado no proceda (por no realizar el trámite de inscripción, por no reunir los requisitos señalados en los plazos establecidos o por alguna otra causa que será validada por el Área de Control Escolar), se considerará para efectos de inscripción al aspirante que ocupe el lugar inmediato inferior en la lista de resultados y así sucesivamente”. Es decir, tendrán preferencia los aspirantes que hayan tenido el mejor desempeño en el examen.

Si Arístides Cruz Hernández quedó más de cien lugares por debajo del último seleccionado, ¿cómo le hizo para ingresar a la ENUFI? ¿Acaso hubo cien jóvenes con mejor desempeño que él, que no quisieron ocupar un lugar que probablemente les correspondiera?

El Director de la ENUFI, Fredy Rosado López, debe una explicación puntual de este caso, que ya no se trata de un asunto de “falta de socialización” o “un problema de integración” como llamó ―minimizándola― a la denuncia que presentó una alumna de primer semestre por discriminación y agresiones. Esto se trata de normas que rigen a los planteles de nivel superior en el país, del que es el responsable máximo en el Istmo. 

Queda la posibilidad de que en algún remoto lugar se encuentre cierta ley que ampare el “derecho” de que el hijo de un docente desplace a más de cien alumnos con mejor desempeño en el ingreso a una escuela de nivel superior. Es cuestión de que la expongan.

ENUFI: favoritismo o corrupción

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 5/Dic/2013] 

Ya mucha gente conoce el caso de Rosa Beatriz Morales Ruiz, alumna de primer semestre de la Escuela Normal Urbana Federal del Istmo (ENUFI), que interpuso una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por discriminación y violencia verbal y sicológica por parte de sus compañeros (por declarar que no asistiría a bloqueos carreteros, plantones, tomas de caseta, etc.), así como por la omisión de las autoridades escolares que, siendo alertadas de la situación, no atendieron debidamente el caso.

El asunto que apareció en varios medios locales y regionales, trascendió a nivel estatal y nacional; tanto así que periódicos como ‘El Universal’ y ‘La Razón’ dedicaron espacios al tema. También apareció en Azteca Noticias y en el canal de televisión MVS.

La reacción a este caso individual se debe a lo que esconde detrás: la posible coacción hacia los alumnos para obligarlos a sumarse a movilizaciones que no todos comparten. Constituye, asimismo, un ejemplo de lo que muchos han declarado antes, pero que no había llegado a una instancia oficial ni había trascendido los meros comentarios de sobremesa. 

El día que se publicó la noticia, algunos alumnos de la ENUFI escribieron comentarios burlones y groseros, o de franca amenaza, en el perfil de Facebook de la denunciante. Uno de quienes escribió es un joven que va en su mismo salón. El muchacho se había mofado de Beatriz por interponer la queja ante la CNDH anotando “que mello”, “hay que escondernos w, no sea que nos lleven a la cárcel”, entre demás comentarios burlones de otros usuarios de la institución.

Este miércoles, sin embargo, Beatriz Morales compartió la página web de resultados del examen de ingreso a la Normal de Ixtepec. Junto al link manifestó “Uno de los muchachos que se burló de mí porque interpuse mi queja ante la CNDH ni siquiera aprobó el examen de admisión a la Normal. Ocupó el lugar 169 (cuando sólo ingresan los primeros 65). ¿A qué se debe el claro favoritismo? (por no hablar de corrupción)”.   

El señalamiento es bastante delicado, por lo que varios periodistas nos dimos a la tarea de verificar el dato, mismo que se encuentra en el portal del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y, efectivamente, concuerda con la afirmación de la estudiante.

Por tal motivo cabe preguntar por los criterios de admisión de una de las instituciones de nivel superior más importantes del Istmo de Tehuantepec. Porque está claro que el joven al que hemos hecho referencia no aprobó el examen de ingreso.

El Ombudsman nacional, Raúl Plascencia Villanueva, ya ordenó abrir la investigación por presunta violencia y discriminación contra Beatriz Morales. No obstante, quizás sea necesario indagar acerca de los manejos administrativos que permiten el ingreso de quien ocupó el lugar 169 en el escalafón, a la vez que se deja fuera a más cien alumnos con mejores resultados. 

Quedan varias preguntas en el aire: ¿habrá personas con algún tipo de preferencia?; de ser así, ¿a qué factores se debe? ¿Qué dice la normatividad al respecto? 

¿Y Salina Cruz?

A la Sala Regional con sede en Xalapa, Ver.
tocará resolver los asuntos del puerto y de Juchitán
Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 4/Dic/2013] 

Ayer que dediqué esta columna a Juchitán ―y a la incertidumbre de sus habitantes por saber cómo se hará el cambio de administración― alguien me escribió, con toda la razón del mundo, diciendo que Salina Cruz no se quedaba atrás.

Y es que el asunto electoral en el puerto rebasa al juchiteco en trascendencia. ¿Por qué? Porque los resultados que arrojaron las urnas en julio fueron modificados por el Tribunal Estatal Electoral, arrebatándole la victoria al médico Mariano Vicente, candidato del Partido Nueva Alianza (Panal), para otorgarle la constancia de mayoría a su más cercana competidora Rosa Nidia Villalobos, abanderada del PRI-PVEM. 

Luego de que las instancias locales anularan varias casillas en el puerto, con el argumento de que éstas presentaron irregularidades que violaron preceptos democráticos elementales (como no hacer proselitismo el día de la elección), un sector de la ciudadanía xhunca salió a las calles para exigir pacíficamente el respeto al voto. 

No hubo incendios ni bloqueos; tampoco se agredió físicamente a nadie, ni hubo toma violenta de ningún edificio. Los habitantes descontentos con el fallo del tribunal caminaron por aceras y llenaron algunas plazas. Sin embargo, su clamor no fue escuchado, por lo que no termina de definirse la situación.

El asunto es, aparentemente, jurídico, pero todos sabemos que los encargados de aplicar las leyes a veces requieren de manifestaciones multitudinarias que les sirvan como señal de que hay descontento genuino. 

Tocará a los magistrados que se encuentran en Xalapa, Veracruz, dirimir este asunto. Existe la posibilidad real de que el triunfo sea devuelto a Mariano Vicente, así como puede que se revoque la victoria de Saúl Vicente, en Juchitán. 

Es curioso ―y preocupante a la vez― que las elecciones de las dos poblaciones más importantes del Istmo vayan a definirse en tribunales, a unos cuantos días de que se dé el relevo gubernamental.

Ayer también, alguien preguntó: ¿y si los jueces no se pronuncian? ¿Qué pasará si se quedan callados con respecto este trascendental tema para el futuro istmeño? En ese caso los resultados quedarían como hasta ahora, validando tácitamente la asunción del PRI en Salina Cruz, así como de la COCEI en Juchitán. 

Ojalá no sea necesario y que, por el bien de todos, el tribunal dé certeza a los electores, definiendo con claridad a quiénes deba corresponder la victoria y, por tanto, el derecho de gastar los multimillonarios recursos municipales.  

Juchitán en la incertidumbre

Existe la incertidumbre de lo que
vaya a ocurrir durante la siguiente semana
Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 3/Dic/2013] 

Estamos a menos de un mes de que finalice el período administrativo de Daniel Gurrión Matías en Juchitán. El 31 de diciembre dejará de gobernar el PRI en una de las ciudades más importantes, políticamente hablando, del Estado de Oaxaca.

En los tres años recientes pasó de todo: el aumento de las invasiones de terrenos para la fundación de “colonias populares”; la aparición de más de dos mil mototaxis en las calles de la ciudad; y los constantes enfrentamientos, y el desorden, en Juchitán. Los proyectos eólicos llegaron para quedarse, lo que también generó un conflicto social que no fue manejado de la mejor manera. Para colmo, la elección de julio dejó dudas entre los electores, que hasta el día de hoy no saben exactamente cómo vaya a ser el cambio de administración.

En el mercado, en las pachangas, en los taxis y en toda reunión popular surge la pregunta de cómo se resolverá el asunto que ahora se dirime en tribunales. Según los resultados que se dieron a conocer a los pocos días de la elección, Saúl Vicente Vázquez, candidato de las “izquierdas”, fue quien más votos tuvo y el que, por tanto, tendría que despachar en el Palacio Municipal. Sin embargo, luego de que el Tribunal Estatal anulara más de 1,200 votos de los pasados comicios, existe la posibilidad de que sean desconocidos los resultados en su conjunto.

Héctor Matus Martínez, candidato del PRI a la presidencia municipal, no ha quitado el dedo del renglón en su búsqueda de que una instancia federal falle a su favor. Se siente relativamente confiado por las irregularidades que se presentaron en varias casillas, mismas que motivaron la anulación de algunas de ellas. No obstante, para lograr su propósito final (echar abajo todo el proceso) requerirá de muchas más pruebas y la intervención de personajes de las más altas esferas que posibiliten un acuerdo que procure conciliar los distintos intereses en pugna.

En la democracia un voto hace la diferencia. Por desgracia, cuando la elección no es confiable, el gobierno jamás termina de cimentarse. Fue lo que le pasó a Felipe Calderón Hinojosa en 2006, cuando a pesar de su “triunfo” en las urnas, jamás logró la legitimidad suficiente para dirigir los destinos del país. ¿Podría ocurrir lo mismo en la tierra de Che Gómez? No lo sabemos…

Ante la queja, la descalificación…

Descalificaciones en el Muro de un líder estudiantil
Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el lunes 2/Dic/2013] 

El jueves 28 de noviembre se dio a conocer el caso de una joven universitaria, estudiante del primer semestre en la Escuela Normal Urbana Federal del Istmo (ENUFI), que presentó una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por discriminación y violencia verbal y sicológica. 

Rosa Beatriz Morales Ruiz se cansó de sufrir hostigamiento, desde el primer día de clases, por parte de sus compañeros de aula, sólo por declarar que no participaría en bloqueos carreteros, tomas de caseta y manifestaciones que afectaran los derechos de terceros; situación que fue oportunamente denunciada con sus profesores.

Ante la indiferencia inicial, decidió presentar un documento a la Academia de Primer Semestre de la Normal, con sede en Ixtepec, donde describía el contexto y emitía una serie de propuestas para resolver el caso: 1.- copia del Acta de sesión de Academia del día martes 12 de noviembre del 2013, donde consta su petición verbal; 2.- debido a que algunos profesores utilizan grupos de Facebook, de los que ―alega― sus compañeros la excluyen, que cada uno de sus catedráticos enviara las herramientas académicas y/o peticiones de trabajos directamente a su correo electrónico, o entregados en físico para su reproducción; 3.- que la relación fuera directa alumno-profesor, puesto que no hay necesidad de intermediarios, y menos si éstos la discriminan (como el caso del jefe de grupo Felipe García Orozco); 4.- pidió también que los profesores evitaran cualquier tipo de agresión contra ella, mientras se encontraran en clase, y que pusieran orden en el aula; y 5.- de la misma manera que hizo llegar sus inconformidades y sus propuestas, solicitó que la Academia le respondiera de forma escrita. El documento está fechado el viernes 15 de noviembre y cuenta con varias firmas de recibido. Hasta el viernes 30 de noviembre no había obtenido respuesta…

Lo más alarmante, independientemente del hostigamiento y la violencia, es que el día en que ella hizo pública su queja ante la CNDH, varios alumnos de la ENUFI comenzaron a descalificarla abiertamente en Facebook, confirmando con sus comentarios lo que Beatriz Morales había expuesto en su denuncia: cerrazón, hostigamiento, presiones y amenazas por negarse a participar en actividades “sindicales” (es absurdo llamar a las movilizaciones de los alumnos de esta manera, debido a que todavía no son trabajadores de la educación y, por tanto, no pertenecen al SNTE).

Alumna de la ENUFI en la CNDH
Corrigiendo su ortografía, para fines de comprensión, citaré extractos de mensajes públicos emitidos el jueves 28 de noviembre: “Hay niña, qué mal plan el tuyo, pero déjame decirte una cosa: hagas lo que hagas, traigas a Obama, o a Peña Nieto, o a quien tú quieras, las cosas en la ENUFI nunca van a cambiar […] La gente que comenta, e incluso tú, son personas ajenas e ignorantes, que no conocen el sistema de la institución; así que tú solita te estás poniendo la soga al cuello”. En una conversación pública en el Muro de Oscar Jesús Rodríguez Fratiní, quien se ostenta como Asesor del Ceneo, Ex-Secretario General en ENUFI y Representante permanente de la ENUFI en la Coordinadora Estudiantil Normalista del Estado de Oaxaca-CENEO, escribieron: “¿Qué tanto pancho está haciendo esta vieja, pues?”; “Exijan su expulsión”; “Muy buena idea”; “¡Sobresale de todos por su manera de vestir!”; “Que se vaya de una vez a la 59” (este comentario es del titular de la cuenta, Rodríguez Fratiní); “Corriendo para que la agarren los de la 22 con palos y piedras”; “Hagamos una hoguera con charros y traidores”. 

Enumerar todos los mensajes vejatorios sería imposible en esta columna. No obstante, por los que acabo de transcribir podemos hacernos una idea del ambiente que priva en esta escuela formadora de profesores. Por ello cabe el siguiente comentario: si esto le escribieron en Facebook a la vista de todos, y a pesar de que ella ya había presentado una queja ante Derechos Humanos, ¿qué agresiones no estará sufriendo esta muchacha de 19 años al interior de la ENUFI? Por tal razón decimos que no sólo es necesario, sino ¡urgente! que la CNDH tome cartas en el asunto y detenga esta peligrosa situación. Por el bien de la integridad de esta joven estudiante. 

Oficio entregado por Beatriz Morales a la Academia de Primer Grado de la ENUFI,
fechado el 15 de noviembre de 2013

El Bixé’

Ilustración.- Gregorio Guerrero
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el domingo 1/Dic/2013] 

El universo es infinito; no sólo por su extensión sino por los secretos que guarda. El mundo es vasto; y aunque los seres humanos lo poblamos casi todo, todavía no descubrimos los hilos que lo mueven. La naturaleza es sabia; únicamente ella atiende a sus razones. 

En varios pueblos zapotecas se tiene la creencia ―y por algo será― de que existen seres increíbles, capaces de transformarse en ciertos animales a voluntad. Son llamados Bidxaa, o nahuales. Ellos son el pináculo de otro tipo de conocimiento que va más allá de nuestro entendimiento. Los Bidxaa son juguetones, traviesos. Pero también curan o pueden provocar algún ‘daño’. Saben de las plantas y de muchos secretos que la tierra guarda.

Junto con los Bidxaa habitan otros personajes todavía más misteriosos: los Bixé’, cuyo término puede traducirse como ‘eco’; pero que también designa a ciertos personajes con la capacidad de tomar forma humana. Un Bixé’ puede llegar de repente a una reunión de pequeños que estén jugando muy noche. Cuando quedan pocos, generalmente ocupa la forma del último en marcharse, y llega al lugar aparentando estar de  regreso. De esta manera el Bixé’ se divierte y puede causar mucho mal. Se ha sabido de casos en que la desaparición de ciertos niños se debió a que fueron ‘raptados’ por los Bixé’. Por eso nuestras madres repiten a los hijos que deben entrar temprano a casa; y si no lo hacen, los regañan (no sea que el Bixé’ los asuste).

Jugando a las canicas era muy común que el Bixé’ hiciera de las suyas. Suplantando en la identidad a un infante le decía el clásico “el que no persigue muere”. Y así lo iba alejando de su hogar paulatinamente, hasta que éste no sabía cómo regresar. Quién sabe a qué mundo iba a parar. Ahora no se ha sabido de historias similares, porque los niños cada vez juegan menos en la calle o en los patios (frente a la tele están).

Pero el Bixé’ también toma forma adulta. Muchos señores se han quejado de cómo algún Bixé’ adquirió forma del mejor amigo o de la mismísima esposa. Engaña a los borrachos, sean hombres o mujeres. Les quita el dinero. A diferencia de con los niños, ahora es más común que se le presente a la gente grande, porque cada vez hay más alcoholismo.

Cuando sientan un eco en las calles solitarias muy de madrugada, cuando vean a un familiar o conocido repitiendo por la noche una actividad de la mañana, estarán, casi seguramente, frente a un Bixé’ que intentará engañarlos. ¡Váyanse a casa!

Heliodoro Charis Castro y el “Plan de San Vicente”

Charis (sentado) y sus lugartenientes
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el sábado 30/Nov/2013] 

Todo istmeño ha escuchado hablar del General Charis. Su fama llega incluso a otras regiones de nuestro país, casi siempre en la forma de chiste o mofa. Como si fuéramos grandes literatos, manejadores hábiles del idioma castellano, nos burlamos del soldado que siempre se expresó en zapoteco, su lengua madre. Sin ningún recato nos reímos de lo que ‘cuentan’ que dijo: anécdotas que giran en torno a su deficiencia para hablar el español.

Pero, ¿sabemos qué hizo este hombre? ¿Conocemos su vida o su obra? Sin habernos percatado, en los pueblos del Istmo muchos estamos en deuda con él. Oficialmente, se tiende a resaltar su vida como la del militar valiente al servicio de los gobiernos postrevolucionarios, o como la del General de División que jamás perdió una batalla. Pero Charis también fue guerrillero; enarboló las banderas históricas de autodeterminación étnica, como hicieron antes que él José Gregorio Meléndez, Máximo Ramón Ortiz, o el Licenciado José F. Gómez.

Heliodoro Charis Castro nació en Juchitán en julio de 1896. De familia humilde, vivió sus primeros años en el Barrio Lima (Quinta Sección); también pasó parte de su niñez en Tehuantepec. Tenía como uno de sus orgullos, ser sobrino nieto del héroe juchiteco Albino Jiménez, “Binu Gada”. En 1911, a los 15 años, Heliodoro se incorporó a las fuerzas que encabezaba el Lic. Che Gómez, quien se levantó en armas el 2 de noviembre de ese mismo año. De hecho, su barrio fue foco de violentos enfrentamientos, pues a unos metros de su casa estaba el Cuartel “Carlos Pacheco” (el cual fue derrumbado años después, construyéndose en su lugar el Centro Escolar Juchitán).

Se sabe que después del asesinato de Che Gómez (5 de diciembre de 1911) se enroló a las tropas revolucionarias que combatían por todo el país. Estuvo a las órdenes de diversos militares zapotecas, y su participación hasta ese momento no fue más destacada que la de los demás soldados istmeños que luchaban en las distintas facciones revolucionarias. Sin embargo, entre estos hechos y su ascenso a General de División del Ejército Mexicano hay un acontecimiento no muy difundido: Charis fue líder rebelde, y promulgó su propio plan revolucionario.

El primero de diciembre de 1919 el joven Heliodoro Charis Castro se levantó en armas exigiendo la independencia del Istmo respecto el Estado de Oaxaca, tal como lo hicieran todos los dirigentes zapotecas de su pueblo antes que él. El documento con el que saltó a la escena política regional es conocido como el “Plan de San Vicente”. Desde entonces, hasta el mes de mayo de 1920, se suscitaron ataques armados de las tropas charistas en contra de los soldados federales y del bando ‘rojo’, comandado por Efraín R. Gómez. Casi ningún pueblo istmeño fue ajeno a estas batallas. Las hubo en Tehuantepec, en San Blas Atempa, Unión Hidalgo, Jalapa del Marqués, Comitancillo, Laollaga, Mixtequilla y prácticamente en cada municipio de la planicie costera. Los enfrentamientos determinantes se dieron en Xadani y en Juchitán, cuando finalmente Charis salió victorioso. La suya fue una rebelión triunfante desde el punto de vista militar; pero no alcanzó los objetivos políticos trazados, ya que el mismo mes de su triunfo, Heliodoro Charis Castro se adhirió al “Plan de Agua Prieta” que se proclamó en Sonora y que buscaba derrocar a Venustiano Carranza para ser relevado por Álvaro Obregón. Charis aprovechó hábilmente dicha coyuntura y fue reconocido a la vez como General Brigadier. Desde entonces fue obregonista, y cultivó gran amistad con los altos jerarcas del país; especialmente con Joaquín Amaro, creador del Ejército Mexicano moderno, y personaje que combatió ferozmente la rebelión delahuertista y el levantamiento cristero (en los cuáles Charis fue un militar federal destacado).

Como hombre de armas su historial es impecable. El 13° Batallón que dirigió se hizo célebre en el Ejército (estaba integrado por hombres de todos los pueblos istmeños, pero sus soldados eran conocidos simplemente como “juchitecos”, pues la mayoría provenía de esta ciudad). Pero como político y patriarca del Istmo su labor es grandiosa, pues Charis gestionó una gran cantidad de escuelas y clínicas para nuestra región. Fue Presidente Municipal, Diputado Federal, Senador de la República, precandidato a Gobernador, y promovió el desarrollo agropecuario y comercial, sin distingo de pueblo o ciudad, por lo que merece todo nuestro respeto y no burlas o grotescos comentarios. 

Paisano: cuando vuelva a escuchar un chiste que denigre al General Heliodoro Charis Castro, tenga bien presente las palabras que pronunció Joaquín Amaro: “El General Charis es un hombre valiente y muy importante de nuestro país. Prohíbo terminantemente que se exprese en esos términos de su persona.” Recuerde igualmente que quienes popularizaron las burlas, fueron sus adversarios políticos y los enemigos de las comunidades indígenas, que no podían estar conformes con que un zapoteca fuera mejor que ellos. 

A los profesionistas les aconsejo: antes de reírse cínicamente de nuestro General Charis, piensen que quizá la escuela donde ustedes se formaron fue gestionada por este hombre y sus valerosos soldados (quienes hasta se descontaban del sueldo para poder pagar a los profesores). Recuerde, finalmente, que uno de los últimos legados de Charis fue el Instituto Tecnológico del Istmo, de cuyo patronato “Pro fundación” fue presidente, y cuyo funcionamiento no pudo ver porque lo sorprendió la muerte el 26 de abril de 1964.

Para el General Heliodoro Charis Castro y sus valerosos soldados, toda nuestra admiración. 

Violencia genera violencia

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el viernes 29/Nov/2013] 

Una andanada de agresiones se ha presentado esta semana en distintos planteles educativos de la Entidad. Precedidos por desafortunadas declaraciones de nuestro Gobernador, Gabino Cué Monteagudo, trabajadores de la educación pertenecientes a la Sección 22 del SNTE (o la CNTE en período de “lucha”) se apersonaron a “recuperar” escuelas en poder de padres de familia y profesores de la Sección 59, quienes dieron clases durante las semanas que los docentes de planta se fueron a marchar al Distrito Federal o se quedaron en casa a esperar los resultados de las movilizaciones.

Con absoluta impunidad cientos de mentores, algunos con rostros cubiertos, llegaron a la Escuela Primaria “Hermanos Flores Magón”, de la Colonia Los Ángeles, Pueblo Nuevo. Ante la presencia de los policías, que nada pudieron hacer, tomaron con lujo de violencia las instalaciones.
Estos hechos no son aislados. Son la continuación planeada, a la vista de las autoridades y con su complacencia, que arreció el martes con el incendio de las oficinas de la Sección 59, en plena capital del Estado.

Violencia genera violencia, reza la máxima; por lo que no nos sorprenda que, ante la ineptitud del gobierno estatal, los padres de familia decidan reorganizarse y resistir a los de la 22 de la misma forma que ellos: por la fuerza. La indignación es mucha y es bastante probable que pronto seamos testigos de una escalada de violencia. Así pasó en Villa de Mitla, donde padres de familia y ciudadanía en general se cansaron de la grilla y el ausentismo, de los chantajes y de la violencia cotidiana.  

En todo este asunto que compete a puros burócratas (después de todo, profesores de la 22 y la 59 y gobierno son empleados públicos, cuyos sueldos pagamos los ciudadanos), la niñez y la sociedad son los principales afectados. ¿De los alumnos no se ocupa el señor Gobernador? ¿Acaso ellos no cuentan?

Los de la 22 cada vez tienen más salones pero menos alumnos. ¿Esto quiere el señor Gabino Cué para todo el Estado que dice gobernar? Ante la incompetencia tal vez sea necesario que la Federación tome cartas en el asunto. Estos hechos arbitrarios deben ser frenados lo antes posible, porque de otro modo podrían presentarse situaciones todavía más lamentables.

Pobre del Estado de Oaxaca; tan lejos de Dios y tan cerca de la Sección 22…